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Del bienestar en el trabajo a los protocolos sanitarios: lo que ha cambiado para los RH en 2020

Del bienestar en el trabajo a los protocolos sanitario

¡2020 ha sido un año crítico para los RH con un completo cambio de paradigma!

Los problemas relativos a la contratación, la gestión o la movilidad interna han tenido que evolucionar bruscamente.

El DRH a la escucha

Siempre al acecho de nuevas tendencias, los DRH se han propuesto adaptar la empresa a imagen de la sociedad. Quieren comprender las aspiraciones de los colaboradores e incorporar los nuevos métodos al ámbito profesional.

Por esta razón, hace algunos años que el bienestar y el desarrollo personal se han convertido en retos importantes para los DRH.

Los colaboradores, sobre todo las generaciones más jóvenes, manifiestan, en efecto, una necesidad creciente de dar sentido a su ocupación y de mantener su salud mental y física a diario.

La benevolencia en acción

Sobre el terreno, las empresas se comprometen con causas ecológicas y sociales y lanzan ambiciosos proyectos RSE.

Junto al desarrollo personal, hemos visto surgir salas de siestas, juegos (baby foot, juegos en vídeo, juegos de sociedad, dardos), cursos de yoga e incluso la organización de jornadas de team building (escape game, acciones humanitarias, etc.) en gran medida inspiradas en Silicon Valley.

El objetivo estaba claro: la empresa se convierte en un segundo hogar donde nos sentimos tan bien que trabajamos sin tener la impresión de trabajar. El trabajo era así sinónimo de placer.

Y llega el COVID…

En 2020 la crisis del Covid-19 llegó y lo sacudió todo.

La angustia sanitaria y económica hizo desaparecer el resto de preocupaciones, juzgadas como «no esenciales».

Los DRH se adaptaron rápidamente a los problemas del 2020: proteger a sus colaboradores y salvar el empleo.

El desarrollo personal de los trabajadores ya no estaba de actualidad.

Seguridad ante todo

Con la llegada del Covid-19, los DRH han tenido que limitarse a las preocupaciones más básicas… y fundamentales.

A menudo se han convertido en responsables de la puesta en marcha de un protocolo sanitario. De la redacción de directrices relativas al respeto hacia actuaciones limitantes como llevar mascarilla, las medidas de higiene y la organización del teletrabajo, cuando es posible.

Segundo hogar vs lugar de paso

Mientras que, de las jóvenes startups a los grandes grupos, la empresa estaba convirtiéndose en un lugar para vivir acogedor donde uno se podía relajar, desahogar y descansar durante las pausas para comer o después del trabajo, en 2020 se ha impedido todo ello a los colaboradores.

El teletrabajo al 60 %, 80 % o 100 % se ha convertido en la nueva norma. También ha aparecido un conjunto de nuevos problemas asociados al teletrabajo:

  • ¿Cómo organizar los equipos en teletrabajo?
  • ¿Cómo garantizar que los colaboradores se ocupan de sus tareas?
  • ¿Cómo equipar a los colaboradores de herramientas informáticas adaptadas en un período corto de tiempo (ordenador, teléfono, conexión a internet)?
  • ¿Cómo no comprometer la seguridad de la empresa con las líneas de internet personales?
  • ¿Cómo garantizar la buena salud psíquica y física de los colaboradores?
  • La puesta en marcha de un espacio de trabajo tranquilo y sin distracciones debe ir a cargo del empleador

La recuperación progresiva del trabajo presencial ya no ha sido tan sencilla y ha habido que imponer restricciones sanitarias.

En cuanto a cómo acondicionar los «momentos de convivencia», la empresa se ha convertido rápidamente en un Hub donde se cruzan los colaboradores que necesitan verse para tratar temas específicos de manera presencial. La nueva misión de los DRH es supervisar el respeto hacia los protocolos para que la empresa no se transforme en un claustro, ¡especialmente durante la peligrosa hora de la comida!

¿Se ha acabado la tendencia «happy at work»?

Hoy en día las campañas  Marca Empleador en redes sociales terminan pareciéndose todas: capturas de pantalla de los colaboradores sonrientes instalados en sus cocinas y salones.

Incluso las estrategias de atracción de los candidatos ya no son tan prioritarias; la opinión de los colaboradores sobre los DRH ha cambiado.

En efecto, si existía cierta desconfianza respecto a los DHR desconectados de la realidad del terreno, ha desaparecido.

Los RH han demostrado ser indispensables en la nueva organización del trabajo. Se han enfrentado a la puesta en marcha de los protocolos sanitarios y del teletrabajo, han gestionado la organización del empleo a tiempo parcial y han hecho un seguimiento cercano de las personas vulnerables de la empresa o de los colaboradores que muestran signos de aflicción psicológica.

Actores claves durante la crisis sanitaria y económica, han sido los primeros interlocutores de los trabajadores y se han enfrentado a un desafío inmenso apoyándoles y reconfortándoles, trabajando al mismo tiempo por la continuidad de la empresa.

Siempre ágiles, los DRH han demostrado su resiliencia en esta prueba.

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A nosotros no nos queda sino que desearles una rápida vuelta a los retos de la cultura empresarial y de marca  de empleador: será la señal de que se ha pasado página.